domingo, 8 de agosto de 2010

Medición del ruido ambiental

Para medir el impacto del ruido ambiental (contaminación acústica) se utilizan varios indicadores que están en continuo desarrollo, a partir de Lp:

* Nivel de presión sonora", Lp
* Nivel de presión sonora continuo equivalente, (Leq, T)
* SEL Sound Exposure Level o Nivel de Exposición de Sonido.
* LAmax
* LKeq, T "Nivel de presión sonora continuo equivalente ponderado Ha corregido"
* LDN
Lp

El Nivel de presión sonora se define como 20 veces la relación logarítmica de la presión sonora eficaz respecto a una presión de referencia p0, de valor p0= 2 10-5 N/m², obtenida mediante una ponderación normalizada de frecuencias y una ponderación exponencial normalizada de tiempos.

Si no se mencionan explícitamente, debe sobreentenderse que se trata de la ponderación temporal FAST y de la ponderación de frecuencias A, adoptando la siguiente nomenclatura LpA.
Leq, T
SEL o Nivel de exposición de sonido

El SEL es el nivel LEQ de un ruido de 1 segundo de duración. El SEL se utiliza para medir el número de ocasiones en que se superan los niveles de ruido tolerado en sitios específicos: barrios residenciales, hospitales, escuelas, etc.
LAmax

Es el más alto nivel de presión sonora continuo equivalente ponderado A, en decibelios, determinado sobre un intervalo temporal de 1 segundo (LAeq,1) registrado en el periodo temporal de evaluación.
LKeq, T
Es el nivel de presión sonora continuo equivalente ponderado A, corregido por el tipo de fuente de ruido (trafico o industrial), por el carácter del ruido (impulsivo, tonal) y por el período considerado (nocturno, vespertino, fin de semana). LKeq, T = LAeq, T + Kj
LDN o Nivel equivalente Día-Noche

El LDN mide el nivel de ruido Leq que se produce en 24 horas. Al calcular el ruido nocturno, como no debe haber, se penaliza con 10 dBa a los ruidos que se producen entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana.

viernes, 9 de julio de 2010

El Ruido

El ruido es un sonido que interfiere con las actividades, las conversaciones o el descanso. Un mismo sonido puede ser música o diversión para una persona y ruido para otra.

No necesariamente un sonido tiene que ser muy fuerte para ser ruido. A veces un ruido muy suave, como el de una canilla que gotea de noche, nos distrae impidiendo concentrarnos. Pero los ruidos más fuertes son, sin duda, más perjudiciales. Si el ruido es muy fuerte, podría dañar los edificios. Sin embargo, lo más probable es que el daño se produzca por vibraciones, las mismas que también producen el ruido. Los ruidos muy agudos son más dañinos que los graves. Los ruidos muy cortos y muy fuertes, como los martillazos, impactos y explosiones, también son especialmente peligrosos.

La intensidad de los distintos ruidos se mide en decibelios, unidad de medida de la presión sonora. El umbral de audición está en 0dB (Mínima intensidad del estímulo) y el umbral de dolor está en 140 dB. Para tener una aproximación de la percepción de la audición del oído humano, se creó una unidad basada en el dB que se denomina decibel A (dBA).

El oído humano tiene la capacidad de soportar cierta intensidad de los ruidos; si estos sobrepasan los niveles aceptables, provocan daños en el órgano de la audición. En la ciudad, los niveles de ruido oscilan entre 35 y 85 dBA, estableciéndose que entre 60 a 65 dBA se ubica el umbral del ruido diurno que comienza a ser molesto.

Medidores de nivel sonoro


Se utilizan medidores llamados decibelímetros que generalmente constan de un micrófono patrón, extremadamente calibrado y que responde a todas las frecuencias audibles por igual, y una pantalla gráfica analógica o digital, y una llave selectora de sensibilidad.

También existen los analizadores de espectros, que pueden graficar las frecuencias que componen un ruido determinado, pero estos equipos tan especializados sólo se utilizan para mediciones críticas y desarrollos e investigaciones especializadas.

sábado, 3 de julio de 2010

Las ondas: frecuencia y longitud de onda

El sonido es una onda que viaja a través de un medio que puede ser el aire, pero existen muchos tipos de ondas, y pueden producir sonidos agudos y sonidos graves. Los primeros se componen de ondas que están muy juntas entre sí, y los segundos por ondas más separadas. En un sonido agudo existen más ondas en una fracción de tiempo que en un sonido grave. Al número de ondas que caben en un tiempo determinado se le llama frecuencia, y se mide en Hertzios (Hz), la unidad de frecuencia. Un Hertzio es una onda de una sola ondulación que se produce durante un segundo.

La medida del espacio que existe entre una onda y la siguiente se llama longitud de onda, entonces cuanto más alta es la frecuencia menor es la longitud entre las ondas en un mismo tiempo.

La altura que alcanzan las ondas se llama amplitud y determina el volumen del sonido. Cuando escuchamos música a bajo volumen la amplitud de las ondas sonoras no es perjudicial para el oído, pero al escuchar música a muy alto volumen los niveles de amplitud son tan altos que pueden dañar el tímpano del oído.

El sonido puro


Un sonido puro es aquel que está compuesto por ondas que poseen una frecuencia y longitud de onda iguales en el transcurso del tiempo, es decir, que es constante. Por ejemplo, la flauta dulce, el silbato, una cuerda de guitarra, una nota en la escala musical, un silbido, etc., pueden emitir ondas puras.


Generadores de sonido


Todo lo que es capaz de producir ondas que estimulan al oído es un generador de sonido. La caja de cilindros de un motor de explosión, las cuerdas vocales, el roce entre materiales y cualquier efecto que produzca vibraciones audibles es un generador de sonidos.


Si a una caja de zapatos le hacemos un agujero en el centro, le colocamos alrededor una goma, y la estiramos soltándola rápidamente, lograremos dentro de la caja hacer resonar el sonido de golpe producido por la goma, generando una onda pura. La resonancia es el fenómeno que producen las ondas dentro de un volumen de detreminadas dimensiones. Casi todos los instrumentos musicales poseen su caja de resonancia. Por ejemplo la boca es una cavidad resonante; cuando acercamos una caracola al oído, el ruido que escuchamos es el ruido del ambiente resonando dentro de ella.

lunes, 21 de junio de 2010

Medio de propagación del sonido

Cuando arrojamos una piedra al agua, se generan una serie de ondas en la superficie que se dispersan y propagan hacia todas direcciones. Esto sucede porque las partículas del agua oscilan y transmiten su movimiento a las partículas contiguas sucesivamente. Después de un tiempo desde el impacto, las ondas se van atenuando hasta desaparecer. El sonido llega a nuestros oídos gracias a que las partículas que componen el aire vibran y transmiten su oscilación.
Como el sonido necesita un medio transmisor compuesto de partículas que se empujan unas tras otras, podemos deducir que en el vacío no puede existir sonido ya que no hay ningún elemento material que pueda propagar ondas.
El sonido viaja en el aire a unos 340 m/s y en el agua a 1.450 m/s. La transmisión del sonido es más rápida en el agua porque sus partículas están mas juntas y propagan antes la vibración.

lunes, 14 de junio de 2010

Componentes físicas del sonido

El sonido está formado por ondas que se propagan a través de un medio que puede ser sólido, líquido o gaseoso. Las partículas materiales que transmiten tales ondas oscilan en la dirección de la propagación de las mismas ondas.

Si sujetamos una cuerda desde un extremo atado al otro, y hacemos movimientos continuos hacia arriba y abajo, lograremos hacer ondas.

Las ondas a las que llamamos sonoras son las que pueden estimular al oído y al cerebro humano, que se encuentran aproximadamente entre 20 Hz y cerca de 20.000 Hz. Estos son los límites audibles, las ondas de sonido inferiores al límite audible se llaman infrasónicas y las que superan el límite superior se llaman ultrasónicas.

Los perros son sencibles a frecuencias de hasta 30.000 Hz y los murciélagos a frecuencias de hasta 100.000 Hz, es decir que estos animales escuchan sonidos ultrasónicos.

domingo, 13 de junio de 2010

La contaminacion acustica ~

La contaminación acústica producida por la actividad humana ha aumentado de forma espectacular en los últimos años. Según la O.C.D.E., 130.000.000 de habitantes de sus países miembros soportan un nivel sonoro superior a 65 dB, límite aceptado por la O.M.S. Otros 300.000.000 residen en zonas de incomodidad acústica (entre 55-65 dB.)

España, detrás de Japón, es el segundo país con más índice de población expuesta a altos niveles de ruido. Casi 9.000.000 de españoles, soportan niveles medios superiores a 65 dB.

En las grandes ciudades españolas, la tercera preocupación (tras la inseguridad ciudadana y la falta de aparcamiento) es el alto nivel de ruidos, según encuestas del M.O.P.T. En las ciudades medias es la primera y en las ciudades pequeñas la cuarta preocupación.

La contaminación acústica es el conjunto de sonidos y ruidos que circulan por el aire en las calles de una población. Como generalmente las ciudades poseen gran cantidad de elementos generadores de ruido, se produce en conjunto un alto nivel sonoro que puede llegar a perjudicar la integridad física y psíquica de los habitantes.

El oído humano sólo puede soportar ciertos niveles máximos de ruido, pero el nivel que se acumula en algunas ciudades supera ese máximo. Algunos ruidos de la ciudad se encuentran por encima del "Umbral del dolor" (120 dB.)

Estos ruidos pasan a formar parte de la contaminación acústica de una ciudad y deben ser restringidos y controlados para mantener la salud de los ciudadanos.

En cuanto a los niveles racionales, las cifras medias de las legislaciones europeas, marcan como límite aceptable 65 dB durante el día y 55 dB durante la noche, ya que la capacidad auditiva se deteriora en la banda comprendida entre 75 dB y 125 dB y pasa a un nivel doloroso, cuando se superan los 125 dB, El umbral de dolor llega a los 140 dB.

ALGUNOS RUIDOS Y SUS NIVELES

- Pájaros trinando: 10 dB

- Rumor de hojas: 20 dB

- Biblioteca: 30 dB

- Zonas residenciales: 40 dB

- Ordenador personal: 40 dB

- Conversación normal: 50 dB

- Aspiradora: 65 dB

- Oficina: 70 dB

- Camión de la basura: 75 dB

- Interior fábrica: 80 dB

- Tráfico rodado: 85 dB

- Bocina automóvil (=atasco): 90 dB

- Bocina autobús: 100 dB

- Interior discotecas: 110 dB

- Motocicletas sin silenciador: 115 dB

- Taladros: 120 dB

- Avión sobre la ciudad: 130 dB

- Avión despegando (a 25 m.) 140 dB

- Umbral de dolor: 140 dB

MÁXIMO PERMITIDO DE RUIDOS EN EDIFICIOS PUBLICOS

- Hospitales: 25 dB

- Bibliotecas y Museos: 30 dB

- Cines, teatros y Salas de conferencias: 40 dB

- Centros docentes y Hoteles: 40 dB

- Oficinas y despachos públicos: 45 dB

- Grandes almacenes, restaurantes y bares: 55 dB

sábado, 5 de junio de 2010

MÚSICA Y RUIDO ¿DOS MUNDOS IRRECONCILIABLES? Parte IV

CONCLUSIONES:

Los conceptos de música y ruido son en ocasiones subjetivos; palabras que no para todos significan lo mismo.

La gran diferencia entre ruido y sonido musical es que el primero molesta y es desagradable. Sin embargo es curioso que no a todas las personas nos parecen desagradables los mismos sonidos; es decir, que un sonido puede ser ruido o sonido musical en función del contexto en que se produzca.

¿Dónde está esa frontera que permite diferenciar claramente qué es lo que es ruido y qué es lo que es la música? Esta frontera “imaginaria” mas que deberse a aspectos culturales (que también influyen) es una cuestión de gustos.

El consenso entre generaciones normalmente es una cuestión difícil de conseguir, pero no solamente en cuestiones de estética o estilos musicales sino en otras cuestiones que influyen en la vida cotidiana: forma de peinarse, de vestirse, hábitos de alimentación, etc., etc. Con lo cual esta frontera sobre lo que es Música y lo que es Ruido estaría marcada también por cuestiones generacionales; por ejemplo un grupo de música heavy para una persona de ochenta años, posiblemente su opinión sea que eso no es más que ruido, y sin embargo yo también pensaría lo mismo y tengo bastantes menos años. Es decir que no sólo sería un problema generacional, sino que también juega un papel importante los gustos musicales que tenemos cada uno. Así lo que para unos será música para otros será despreciado como ruido, como algo molesto y por tanto todo dependerá del cristal con que se mire..